ESTOY EMPEZANDO a encontrarles más inconvenientes a las IAs. Le he preguntado esta tarde a Grok sobre una información que ha publicado en Facebook Loli, que es uno de los pocos seres de luz que de vez en cuando me manda un mensaje y que quizá sea la persona, ex aequo con Iker Jiménez, Alvise Pérez y Miguel Bosé, que más bulos y conspiranoias publica en la red (pero la quiero igual, yo también soy una cuñada superior). En la pregunta que le he mandado a Grok, como le he advertido que Loli es mi amiga y que es "una de las médicas más reputadas de España", ¡resulta que Grok no ha contestado como suele, repudiando y desmontando el bulo, sino que ha recurrido a muchos paños calientes para no llevarme la contraria!
Dije hace unas semanas que las IAs iban a ser una herramienta de primer orden para luchar contra los bulos, pero hoy tengo que rectificar: las IAs en realidad son un perro caniche que mueve la cola cada vez que le das una galletita. Si la IA adivina que eres antibulos, te da la razón; si nota que eres probulos, ¡también hace lo posible para no quitártela!
