sábado, 11 de enero de 2025


COMO ALBERGO graves sospechas contra todo lo constituido y temo que el día menos pensado vaya a estallar el Gran Pifostio, cultivo el rarismo de acumular comida con exageración, como para resistir seis meses en el caso de que cierren los supermercados. Lo que más acumulo es comida de gatos: si tengo menos de diez sacos, ya estoy preocupada. Pues bien: la empresa del tipo de comida de gatos que compro, Ultima Esterilizado Senior Agevital, debe de estar sufriendo problemas de producción o de distribución, o igual la culpa es mía porque voy al súper por la tarde-noche, cuando quizá ya todo ha sido acaparado, pues en los últimos meses no he encontrado ningún ejemplar ni en Día, Ahorra Más, Lidl ni Hiper Usera (en Mercadona no venden comida de esa marca) en la zona de Carabanchel en que vivo. Hay muchas de la marca Última, pero no esa en especial, que tiene unos granos muy pequeños para que mis gatos ya mayores (Lorca tiene doce años, Broma once) no gasten las mandíbulas a la hora de comer. De modo que me he plantado en enero de 2025 nerviosísima, con solo dos saquitos de 800 gr, por lo que ayer decidí coger el metro y patear todos los supermercados de Usera y de Abrantes, que me quedan bastante lejos, solo buscando esa comida de gatos (solo les gusta esa, ya he hecho mil pruebas). Al final regresé a Isinbáyeva con 17 saquitos, después de gastarme 110 euros (cuesta entre 6 y 6'60 cada saco, dependiendo del súper), pero feliz de la vida, pues ya tengo acumulada la cantidad de comida para gatos que me hace sentir tranquila.