TRAS LA increíble muerte del delantero del Tenerife Jesús de Miguel, pues es rarísimo que un futbolista muera en el campo a causa de un choque o patada, pienso que el fútbol se está yendo de las manos en lo físico (los jugadores cada vez son más fuertes y más rápidos) y se deben tomar estos dos tipos de medidas:
1) Medidas destinadas a proteger a los delanteros de los porteros.
2) Medidas destinadas a proteger a los porteros de los delanteros.
Aunque en esta ocasión ha sido el delantero el que fallece después de ser embestido por el portero, existen más casos donde el que muere es el portero al chocar con el delantero. Estos son algunos casos anteriores que he podido espigar en los diarios, cinco en los que muere el portero y dos (con el de hoy) en que muere el delantero:
Akli Fairuz. Tenía 27 años y jugaba en el Persiraja Banda Aceh de Indonesia.
El portero rival le propinó una patada en el abdomen cuando intentaba rematar.
Sufrió una rotura intestinal y falleció seis días después, el 16 de mayo de 2014. Caso muy parecido al de Jesús de Miguel, porque el golpe mortal también procedió de un guardameta.
Sylvain Azougoui. Tenía 30 años y era portero del AC Bongoville de Gabón.
Tras detener un disparo, un delantero rival perdió el equilibrio y le golpeó accidentalmente la cabeza con el pie.
Falleció cuando era trasladado al hospital, el 20 de abril de 2014.
Raúl Ramírez, guardameta del Colindres cántabro. Perdió la vida el año pasado tras sufrir un golpe en la cabeza durante el partido contra el Revilla, de Tercera RFEF. El impacto le provocó una parada respiratoria en el acto de la que se recuperó, pero falleció por una nueva parada camino del centro hospitalario.
William Bradshaw, portero, chocó en 1874 con Herbert Dockerty, quien venía a toda velocidad, golpeándolo con la rodilla en el estómago. Dockerty falleció al día siguiente a causa de las heridas y Bradshaw fue acusado de homicidio involuntario. Es la primera muerte registrada en el fútbol.
José Antonio Gallardo. En diciembre de 1986, en un partido de Segunda división entre el Celta y el Málaga disputado en Balaídos, un choque entre el delantero del cuadro vigués, Baltazar, y el meta blanquiazul, Gallardo, dejó malparado al portero visitante.
Jean Le Bidois. Era un guardameta francés de 26 años.
Recibió una violenta patada en 1927 en la zona de la arteria carótida durante un encuentro.
Murió en los vestuarios como consecuencia de la lesión.
Es muy peligroso el momento en que el portero sale hacia delante a toda velocidad y se encuentra al delantero corriendo hacia él también a toda velocidad. Demonizar ahora al portero del Andorra Owono no me parece bien, a pesar de su feísima entrada: es momento de poner reglas, una de las cuales podría ser limitar la salida del portero a las dimensiones de su propia área, y a la vez volver a la "sacralidad" del portero en el área pequeña, al que en mis tiempos no se le podía tocar.
En los veinte últimos años el portero-jugador cada vez más adelantado ha sido una de las revoluciones de la táctica futbolística, pero está multiplicando el riesgo físico de colisión frontal que sufren tanto ellos como los delanteros: hora es de meter tijera por ahí.