LLEVO YA leídas las 300 primeras páginas del diario de Claudel y todavía no ha hablado bien de ningún escritor. Parece que padece la misma enfermedad que Borges, Capote, Umbral, Naipaul, Fernando Vallejo o Nabokov, si bien todavía más acentuada, porque los seis citados al menos hablan bien del 10% de la muchedumbre pendolista. Había pensado también en Bolaño, pero no: Bolaño es un criticón en serie..., pero también es un elogiador masivo, como destaca la
Wikipedia:
Su poeta favorito era el chileno Nicanor Parra, si bien poseía un vasto conocimiento e interés por la poesía francesa, tomando en ella un lugar destacado Arthur Rimbaud, de quien tomó el nombre de pila para su alter ego literario, Arturo Belano. Dentro de la literatura en inglés, entre sus favoritos se encontraban Edgar Allan Poe, Philip Sidney, Edgar Lee Masters, Raymond Carver, James Ellroy, Philip K. Dick y Cormac McCarthy.
Bolaño fue también un duro crítico a diversos escritores contemporáneos. Fue manifiesta la antipatía que sentía durante su juventud por el mexicano Octavio Paz y tajantes sus críticas a la mexicana Ángeles Mastretta. También criticó duramente la literatura chilena de la década de 1990, incluyendo entre otros a Isabel Allende, Antonio Skármeta, Volodia Teitelboim, Marcela Serrano, Luis Sepúlveda, Hernán Rivera Letelier o Diamela Eltit, si bien también celebró la obra, además de la de Nicanor Parra, la de los chilenos Enrique Lihn, Gonzalo Rojas, Jorge Edwards y a veces José Donoso, así como los argentinos Bioy Casares, Silvina Ocampo, Rodolfo Wilcock, Ricardo Piglia, Manuel Puig, Copi y Osvaldo Lamborghini, además de los anteriormente mencionados Cortázar y Borges, y la de los mexicanos Juan Rulfo, Sergio Pitol, Carlos Monsiváis y otros escritores hispanoamericanos como Juan Marsé, Álvaro Pombo, Mario Vargas Llosa, Miguel Ángel Asturias y Augusto Monterroso. Bolaño destacó además a varios escritores de su generación, tales como Fernando Vallejo, César Aira, Alan Pauls, Rodrigo Fresán, Rodrigo Rey Rosa, Juan Villoro, Daniel Sada, Carmen Boullosa, Jorge Volpi, Enrique Vila-Matas, Javier Marías, Pedro Lemebel, Roberto Brodsky, Olvido García Valdés, Miguel Casado y Rodrigo Lira.
Con respecto a escritores de lenguas no romances, Bolaño apreciaba particularmente a Franz Kafka y Witold Gombrowicz, entre varios otros. También expresó su admiración por Antón Chéjov.