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viernes, 27 de febrero de 2026

2021


LEYENDA NEORRABIOSSA es Alcibíades, que es capaz de adaptarse a las costumbres aparentemente opuestas de atenienses, espartanos o persas y, al hacerlo, demuestra que no son opuestas sino meramente superficiales. Este griego moderno puso patrias, costumbres y religiones al servicio de su ego y se convirtió en uno de los precursores del individualismo dos mil años antes que Lutero.

viernes, 13 de febrero de 2026

1969


EL EGO lo conservo a tope, naturalmente: el ego y la masturbación son los dos elementos permanentes que constituyen el hueso de mi personalidad. Cómo lo tendré de poderoso últimamente, a cuenta del pdf que he publicado con el primer volumen de mis conticinios, donde he involucrado en varias entradas a mis gatos, que ahora me dirijo a ellos como si fueran personajes literarios:

—¡Os veo muy subiditos desde que habéis salido en el libro!
—Lorca, seguro que has hecho eso porque quieres salir en el nuevo libro.
—¡Broma, deja de comportarte como un gato famoso!

1968


AL HILO de esto, cuántas veces he pensado yo que la ocurrencia funesta de Pitágoras o Platón o algunos popes religiosos, la de que existe un alma inmortal, tiene todo el sentido si sustituyes alma por "ego". El ego sí que desea durar y hasta estoy por decir que el mío, una vez que yo esté clínicamente muerta, aún seguirá viviendo al menos durante setenta y dos horas, haciendo recopilación memoriosa de todo lo grande que se creyó.

1960


GÜNTER GRASS ingresa en mi club de egocéntricos-que-no-piden-perdón por serlo. Responde así en su libro de conversaciones con Nicole Casanova:
Es cierto que los hombres que ejercen un oficio artístico, que están obligados a pintar, a escribir, a dar forma a alguna cosa, son egocéntricos en su comportamiento; si no, no serían artistas. El entorno lo interpreta como egoísmo y lo tacha de malignidad. Esta interpretación revela hasta qué punto son extraños el uno para el otro el mundo normal, o lo que así se denomina, el mundo burgués, y la inteligencia más existencial de la vida tal como reina en las artes. El artista sigue otras leyes, tiene otras medidas temporales.

martes, 3 de febrero de 2026

1880


ME OFRECIERON publicar en una revista y aparecer en un programa de televisión, pero decliné, porque no debo alterar siquiera un centímetro la paz en la que vivo, ahora que incluso he descubierto cómo disfrutar de mi sissy prosti. Si quiero salir en la tele, ya tengo Youtube, en el que sacaré mi programa de literatura universal una vez que reaprenda a hablar. Para vosotros la aurea mediocritas y para mí la aurea marginalitas: tal es el reparto del mundo.

Aparte los motivos racionales, por dos cogollos viscerales me opongo yo a la sociedad y a esos dos hijos societarios llamados Euskadi y España: los dos están vehiculados en torno a los supuestos valores de la humildad y la amigocracia. Pero yo no soy humilde, ni quiero serlo, y no tengo amigos, ni quiero tenerlos. Quede toda la tarta para vosotros, por tanto, si es que tarta os parece.

miércoles, 16 de julio de 2025


MUCHOS SON acusados de egocéntricos, otros tantos presumen de serlo, solo una minoría selecta lo es realmente. Pocos tenemos dentro la capacidad y variedad suficiente para nutrirnos de nosotros mismos: lo que a menudo se conoce como egocéntrico es una persona con una opinión desmedida sobre la capacidad de su ego que pronto se ahoga y sale a la calle a chupar del ego de los demás...

sábado, 17 de mayo de 2025


QUE LLEVE tiempo sin quejarme de la censura de Meta y Google no significa que haya dejado de sufrirla, sino solo que he dejado de quejarme. Al final he comprendido: una obra como la mía, que pone en el centro la lucha por tierra, mar y aire contra las onfaloscopias territoriales, y que se dirige precisamente a los propios cultivadores de esos nosotrismos, tiene que ser por fuerza una obra marginal, a la espera de un momento más propicio donde el universalismo pueda asomar de nuevo la cabeza (ese momento fue la Belle Epoque, o los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial). Meta y Google me censuran porque quieren protegerme: esto es lo que pienso ahora, con mucha retranca, solo por no llorar. En cualquier caso, tengo unas condiciones formidables para la marginalidad, si es que esa palabra posee alguna acepción distinta a la soledad, y gracias a mi postergamiento puedo conseguir que mi obra, que es la obra apresurada de un intestino rápido, pueda adquirir mayor matiz y consistencia. Continúo manteniendo el mitad sueño mitad certeza de que voy a ser una gran escritora, no tengáis ninguna duda, y como además nunca he dejado que el rencor ni el afán de venganza se alojen en mi mente, os lo juro por el Bundesbank, cuando llegue a serlo escribiré una lista de agradecimientos, entre los que incluiré a mis dos “madrinas”: “Gracias, Google y Meta, porque queriendo cancelar el surgimiento de una mera escritora mainstream, favorecisteis el nacimiento de una escritora de verdad”.

domingo, 21 de julio de 2024


LO QUE más me gusta de mis quoteboots es que son yo: no puede existir otra persona que tenga esa pasión por contemplar su obra destruida. Hice 502 pintadas en las paredes: hoy no queda ninguna; hice 2875 pintadas en los cubos de basura: hoy sobrevivirán unos cincuenta cubos entre Usera, Malasaña y Chamberí; haré miles y miles de botas: todas acabarán desapareciendo mientras la bobería habitual dice: ¿Qué sentido tiene lo que hace? ¿Por qué no pega las botas en lugares más altos? ¿Es que no se da cuenta de que cualquiera se las va a arrancar? ¿Y quién es Miss Vico?



MI OTRA marca es el volumen y horario con que hago las cosas. Recuerdo a un menda por lo demás buena gente que un día me dijo:

—Vanessa, te has hecho famosa con los cubos de basura cuando yo ya llevaba pintando contenedores hace siglos.

Y yo, conociéndome el percal de lo underground (por eso aborrezco esa etiqueta y no quiero mancharme con los que la aman), le dije con toda la intención:

—Pero, por pura casualidad, Mengano, ¿cuántas pintadas hiciste?
—Pues —me dijo— lo menos he pintado cinco o seis contenedores en los últimos ocho años.

Cinco o seis, es que te tienes que reír. Hablaba conmigo con la palabra “nosotros”, nosotros los poetas urbanos, nosotros los grafiteros, nosotros los escritores... cuando no existe palabra que más me haga arder. No puede estar en el mismo “nosotros” una persona que dedica los domingos por la tarde a la literatura con otra que se vino a Madrid para trabajar de conserje nocturna y lleva los últimos veinte años dedicando 16 horas diarias al letrismo. No admito ningún nosotros que no tenga el mismo horario y energía que yo. Yo sueño mucho más, trabajo mucho más, deseo mucho más, necesito mucho más y solo tengo menos de esa palabra que os sienta tan bien a minisoñadores como vosotros: humildad.