ME OFRECIERON publicar en una revista y aparecer en un programa de televisión, pero decliné, porque no debo alterar siquiera un centímetro la paz en la que vivo, ahora que incluso he descubierto cómo disfrutar de mi sissy prosti. Si quiero salir en la tele, ya tengo Youtube, en el que sacaré mi programa de literatura universal una vez que reaprenda a hablar. Para vosotros la aurea mediocritas y para mí la aurea marginalitas: tal es el reparto del mundo.
Aparte los motivos racionales, por dos cogollos viscerales me opongo yo a la sociedad y a esos dos hijos societarios llamados Euskadi y España: los dos están vehiculados en torno a los supuestos valores de la humildad y la amigocracia. Pero yo no soy humilde, ni quiero serlo, y no tengo amigos, ni quiero tenerlos. Quede toda la tarta para vosotros, por tanto, si es que tarta os parece.