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domingo, 4 de enero de 2026

1780


¿Y CÓMO es que los psicólogos y terapistas de hoy, tan rápidos a la hora de aconsejar relaciones sociales de calidad, no inciden del mismo modo en advertir de lo difíciles que son esas relaciones, sobre todo entre las clases bajas, como demuestra el matrimonio insultador del que he hablado arriba?

Hay que conocerse un poco, saber el número de ángeles y demonios que llevas dentro, examinar tu historial de relaciones y, si ves que son dificultosas y acaban a menudo en nuevas frustraciones, hacerse fuerte en la soledad. No hablo de embellecer la soledad o proponerla como ideología, pues si es tan crónica como la mía es sin duda un estado malo, pero según la persona a veces es un mal menor tanto para sí misma como para los demás.

Aquí termina la lección nº 4297 de la terapista maricrónica, que afirma que las "relaciones sociales de calidad", bastante asequibles para las personas simples, conformistas y acomodadas, son una utopía para las personas sensibles, llenas de curiosidad e inteligencia, o para las personas de clase baja, aquejadas de problemas económicos que ningún psicólogo puede solucionar.

sábado, 3 de enero de 2026

1778


LA CONTRADICCIÓN en que incurre cierta ultraderecha como la de Musk, Kirk o Carlson, que por una parte es antisemita pero por otra defiende al estado de Israel, es que atribuyen delito de judaísmo a personas que en realidad son herejes. Recordemos de nuevo la famosa frase de Charles Péguy:
El judío lee desde siempre, el protestante lee desde Calvino, el católico lee desde Ferry.
El judío ha leído desde la noche de los tiempos, de lo que se extrae que haya tenido un pie en la autonomía del individuo y haya dado una cantidad poco común de ejemplares heterodoxos, solo por detrás de la que dieron los griegos. Cuando la ultraderecha denuncia al judaísmo por semillero del globalismo y el humanitarismo; por dar comunistas como Marx, Rosa Luxemburg o Trotsky; anarquistas como Goldman o Berkman; esperantistas como Zamenhof, o filántropos como Soros, le gusta olvidar que todos esos judíos lo fueron solo de nacimiento, y a menudo no solo se apartaron sino que fueron a la contra de las enseñanzas que recibieron, pues el judaísmo ortodoxo, el que lee menos o siempre lee el mismo libro, ha sido siempre una pasión nosotrista.

lunes, 10 de noviembre de 2025

1651


AL FINAL yo, que tanto critico a los estoicos por lo poco humano de sus presupuestos, he acabado fundando la manera estoica más bruta de todas, la maricrónica, que consiste en dejarse de medias tintas y acudir a la verdadera raíz del sufrimiento, que es la VIDA, y actuar de manera radical contra ella. En efecto, ¿qué sufrimiento vas a padecer si no tienes amigos ni compañeros ni familia y no hablas con nadie ni te escribes con nadie y la soledad no te hace daño? Estoy por decir que soy el primer caso mundial de persona que ha entrado en sufrimiento negativo, el mes pasado tuve -7 sufrimientos, en septiembre -9, en agosto -6...

1650


LO POCO humano de los presupuestos estoicos. Me refiero sobre todo a los del estoicismo antiguo, pues algunas variantes del estoicismo moderno son más sensatas y no incluyen a la familia y a los amigos como posibles fuentes "que te van a causar dolor". El estoicismo antiguo viene a decirte que, si tu madre va a morirse de cáncer, es en vano que sufras, porque tú no puedes hacer nada. Ahora bien, si yo soy esa madre, ¿no me gustaría que mis hijos sufrieran, aunque sea un poco, para sentirme más querida y consolada, en lugar de mostrarse sabios e impertérritos porque resulta que el estoicismo les ha enseñado a controlar su sistema límbico?

El estoicismo además ha demostrado ser una higiene para cobardes, ya desde que nació, en la Atenas del siglo III antes de Cristo, cuando la mayoría de sus practicantes se desentendió de la lucha contra Alejandro Magno "porque triunfar contra semejante poder está fuera de lo que podemos cambiar". También el pueblo judío comenzó a abrir los ojos sobre el estoicismo cuando llegó el holocausto y la mayoría de los judíos estoicos se mostró obsecuente con los nazis, ¿adivináis por qué? ¡Sí, los nazis también eran una fuerza superior, por lo que era en vano luchar o sufrir contra lo que se sitúa más allá de la capacidad de uno!

Si hubiera sido por estos elementos, Europa entera aún pertenecería al Tercer Reich.

sábado, 4 de octubre de 2025

1367


HA SIDO una lástima que ayer proclamaran a un danés el mejor chef del mundo, porque pocas cosas me han divertido más en los últimos tiempos que la premiación de Dabiz Muñoz con la distinción máxima de la gastronomía planetaria durante tres años consecutivos. Dabiz Muñoz ha sido durante la última década una de las personas más vilipendiadas del país por la razón de que, ¿adivináis? Efectivamente, es un chuleta, siempre está dando el cante, buscó a sabiendas salir con una famosa y además, a cuento de qué se puso ese Dabiz con be y con zeta, joder, ¡se escribe David en cristiano!, y qué me dices de la mamarrachada de ponerse los vestidos de Nochevieja de su mujer, a este tipo le falta mucha humildad, etc. Cuántas veces he leído que le iban a quitar las tres estrellas Michelin a su restaurante porque su imagen no comulga con la seriedad y discreción de los grandes chefs históricos.

Entre los rasgos no menos divertidos de la españolada, con los que se podrían llenar varios tomos, figura que el tumor de la falsa humildad está tan arraigado en ellos que piensan de verdad que es ella la que te vuelve presidente, la que te gana el Balón de Oro o la que te eleva a mejor chef del mundo. Yo no discuto que una humildad sana (no la de los españoles, que la usan como mazo contra la pasión y el talento) no favorezca cualquier empresa; solo sostengo que ese valor, incluso bien aplicado, se sitúa en la carrera del éxito muy por detrás de otros elementos, estos sí que decisivos, por ejemplo la calidad de los genes con los que nazcas, los estudios o entrenamientos que recibas, el esfuerzo que inviertas en tu proyecto o la suerte que tengas en el camino. Sí, he dicho la suerte: ¿acaso crees que puedes ganar el Nobel de Literatura si naces en uno de esos lugares, que todavía quedan, donde no te enseñan a leer ni a escribir?

La humildad es un factor que te permite conservar el realismo y darte cuenta de los errores que estás cometiendo en el proceso, pero si lees las biografías de los grandes personajes de la historia, te das cuenta de que el elemento ambición y el elemento creencia fanática en uno mismo fueron en ellos mucho más grandes que el elemento humildad. La conclusión a la que he llegado de tanto frecuentar este tipo de lecturas es que la mayoría de las grandes celebridades solo se rebajaron a ser humildes cuando recibieron un buen sopapo de la vida, para volver de nuevo a la egolatría cuando mejoraron los tiempos. Hace poco visioné una biografía de Jennifer Lopez en Youtube que me hizo sonreír (aunque, por supuesto, no apruebo estos excesos del ego, que yo también he padecido, y sin ser Jlo): en ella se decía que la futura diva del Bronx, cuando era desconocida y asistía a clases de baile, cada vez que tenía un problema con un compañero, o con un profesor, o con todos, se dirigía a ellos a grito pelado y les espetaba: “Yo voy a hacerme famosa, no tengáis ninguna duda, y entonces vendré aquí y os daré una patada en el culo”.

Por suerte Jennifer Lopez nació en el Bronx y pudo realizarse. Si hubiera nacido en Albacete, la marabunta de los humildes se habría arrojado al unísono contra ella y no habríamos tenido Jennifer Lopez.

martes, 23 de septiembre de 2025

1304


LA ACUSACIÓN de victimarse es una herramienta fundamental de la ultraderecha; ello no quiere decir que no existan personas que se victimizan falsamente, ni que sean privativas solo de la política. Me recuerdo el año pasado llevando agua a todas las personas de Threads que se sentían atacadas por sus posiciones literarias, hasta que me di cuenta de que las personas que se sienten atacadas... ¡casi siempre son las mismas! Empecé a hacer pesquisas y descubrí esto: la mayoría de este tipo de personas, con recibir uno o dos comentarios negativos entre treinta positivos, abren la siguiente entrada con "A todos los que me han atacado por...", con lo que tienen montada toda una industria, queriendo o sin querer, de recibir docenas de apoyos a cuenta de un mísero comentario negativo. Por eso he escrito en mayúsculas, en mis tablas de la ley para foros literarios, estas dos leyes anti-falsasvíctimas:

NO DEBES SENTIRTE VÍCTIMA
MÁS DE TRES VECES AL AÑO.

PARA SENTIRTE VÍCTIMA
DEBES RECIBIR AL MENOS
CINCO COMENTARIOS NEGATIVOS
DE CADA DIEZ.

sábado, 20 de septiembre de 2025

1284


EN EL aforismo Nº 4027 de su Ideolojía Juan Ramón Jiménez toca el tópico del artista como andrógino:
EN jeneral las mujeres jeniales son algo viriles, los hombres jeniales algo femeniles; porque el jenio necesita integración. Lo humano jenial ha de fundir niño, mujer y hombre simultánea o sucesivamente. 

Un caso supremo sería bastante como jenio; Goethe: llorón y enérjico, exhibicionista y solitario, enamorado y esquivado, etc.
Ya Platón se refirió al andrógino como al ser original que, al ser dividido en dos, hace que nuestras vidas sean un deseo constante por recuperarlo. Pero Platón no vinculó lo andrógino específicamente con los artistas; los primeros que lo hicieron fueron los románticos alemanes, con los hermanos Schlegel y Novalis a la cabeza, y quien fijó la idea para siempre fue Coleridge en su Biographia Literaria, donde precisó que no es que el artista tenga partes de mujer ni de hombre, sino que las trasciende en una nueva totalidad plena, lo andrógino. Coleridge puso a Shakespeare como el paradigma principal ("Shakespeare no pertenece a ninguna época ni a ningún país. Posee el equilibrio de la mente andrógina"), con lo que estoy en desacuerdo, porque Shakespeare, salvo en sus sonetos, es mucho más andro que gino, con personajes sectarios y tumultuosos que muestran exagerados instintos de agresión. El paradigma que propone Juan Ramón Jiménez, el de Goethe, me parece mucho más adecuado (aunque tiene más gino que andro), porque este autor alemán tiene partes de su obra donde se muestra romántico, nacionalista y subyugado por Napoleón, pero también tiene otras, a mi parecer de más peso, donde se muestra clásico, sereno, spinozista y universal.

viernes, 19 de septiembre de 2025

1273


EL ROMANTICISMO es para mí la principal corriente de todos los tiempos, pero distingo el romanticismo rosa del negro, que tiende a verse como antirromanticismo pero que en mi opinión es otra forma del mismo. Cuando Jesucristo dice que hay que poner la otra mejilla, está haciendo romanticismo rosa; pero cuando Breton dice que el mayor acto surrealista es salir a la calle y disparar a alguien, hace romanticismo negro. Cuando en las películas de Hollywood todo acaba bien al unísono, se está haciendo romanticismo rosa; pero cuando La Rochefoucauld no encuentra más motivo en los actos de los hombres que la vanidad, está haciendo romanticismo negro. Cuando San Francisco se pone a hablar con el lobo de Gubbio, está haciendo romanticismo rosa; pero cuando Baudelaire escribe Las flores del mal, está haciendo romanticismo negro.

¿Para escribir hay que sufrir padecimientos y tener el cuarto lleno de cucarachas, como dice Bukowski? Romanticismo negro. ¿Para ser feliz basta con trabajar y creer en la providencia de Dios, como dice Helen Keller? Romanticismo rosa. ¿La filosofía consiste en encontrar verdades brutales e inmorales, como dice Nietzsche? Romanticismo negro. ¿Con la sola educación y racionalidad se llegará a un mundo sin clases ni poderes, como dicen los anarquistas? Romanticismo rosa. ¿La única manera de aprender algo es mediante el sufrimiento, como dice Cioran? Romanticismo negro. ¿Los pobres, solo por el hecho de ser pobres, son buenas personas? Romanticismo rosa.

Hay que tener mucho cuidado con los que practican tanto el romanticismo rosa como el negro, porque son personas que buscan el efecto fácil que causa el exageracionismo. Por suerte, a partir del libro número mil te empiezas a cansar de todos estos histerias, lo mismo santos que satanes, optimistas que pesimistas, bondadosos que feroces, porque se les empieza a ver de lejos que están componiendo posturas, que son incapaces de ser naturales, y te empiezas a refugiar en escritores que no tratan de forzar las cosas, tipo Polibio, Goethe, Tocqueville, Camus...

lunes, 8 de septiembre de 2025

1204


CADA VEZ que veo a Ursula von der Leyen pienso en la disonancia alegrista que causa la feminidad; en cómo cualquier irrupción mujer dentro de la feria de cadáveres hombre produce más naturalidad agresiva. Ella no es una diva ni una jovencita, pero sus simples conjuntos chaqueta-falda de tonos ocres, al hallarse rodeados de filas repetidas de seres vestidos de negro, actúan como asterisco de color y escándalo visual.

El pero de von der Leyen, como el de Angela Merkel o Margaret Thatcher, es que se dejaron contagiar por el funebrismo masculino, por ejemplo en sus rostros, forzados, serios, hieráticos, del todo antimujer, pues la mujer es a menudo un ser mucho más gestual y dramático (dice Almodóvar que él elige sobre todo actrices para sus películas porque muestran mayor gama de emociones y son mejores intérpretes). A veces las grandes políticas también tratan de forzar la voz: es famoso que Thatcher contrató a un logopeda para masculinizar su pronunciación, porque sus consejeros le dijeron con razón que la voz del poder es macho.

La voz del poder, quiero decir: la voz de la muerte.

jueves, 4 de septiembre de 2025

1180


TERRIBLE LA colección de fake news que en la cumbre internacional de hoy han soltado los presidentes Putin y Xi Ping, dignos emuladores de Trump, propagando la especie no refrendada científicamente de que en este siglo vamos a alcanzar los 150 años, o de que poco a poco alcanzaremos la inmortalidad gracias a los transplantes de órganos.

A esto lo llamo yo "el espejismo de la Luna". Hace 56 años el ser humano llegó a la luna y enseguida se desató el optimismo: nadie dudaba de que antes de 2000 se alcanzaría Marte y luego Venus, Júpiter, etc. La realidad es que 56 años después no se ha pisado Marte y que cada temporada se pospone unas décadas más la llegada al planeta rojo.

Mucho más acertado creo que estuvo el físico italiano Enrico Fermi, que lanzó la siguiente paradoja: ¿Cómo puede ser, si por mero cálculo de probabilidades existen millones de planetas similares a la Tierra en el Universo, que ninguno de los habitantes de esos planetas nos haya visitado, ni haya dejado una sola prueba de su existencia? Fermi respondía de forma pesimista y realista: lo que realmente sucede es que toda tecnología tiene un límite a partir del cual deja de progresar tan rápido. Fermi todavía habló de forma más aterradora: quizá todas las civilizaciones del universo solo consiguen el avance tecnológico suficiente como para autodestruirse. Antes de poder salir de su planeta, ya se han suicidado por culpa de creaciones científicas que escapan a su control.

Apuntad esto: ni vamos a vivir 150 años en este siglo, ni vamos a llegar a Júpiter, ni vamos a curar la gripe.

domingo, 3 de agosto de 2025

1039


...SIN EMBARGO puedo comprender a Gide o a todos los que se levantaron contra Victor Hugo en Francia, porque este autor llegó a ocupar tal anchura en la francofonía que acabó cerrando todos los caminos, al punto de que es famoso que el abuelo de Sartre, según relata su nieto en Las palabras, dejó de leer cuando murió el autor de Los Miserables. Es un caso muy parecido al de Neruda en el mundo hispánico: Neruda también es verbalmente poderoso, también es egocéntrico (de hecho, se le acusaba de "creerse Victor Hugo"), también es intenso y exagerado, también luce una panoplia variadísima que va de lo amoroso a lo épico, capaz de hacer vanguardia y realismo socialista con el mismo talento, de modo que ocupa todos los caminos de la poesía hispánica y se convierte en "el poeta" por antonomasia hasta que, siguiendo la lógica del boomerang, acaba estragando y generando a la barra brava de los anti, porque la Hugofilia y la Nerudofilia extremas engendran Hugofobia y Nerudofobia igualmente extremas. Mientras en el caso de Hugo la fobia ha remitido mucho en las últimas décadas, en el caso del poeta chileno no solo ha remitido sino que ha aumentado, primero tras la caída del muro de Berlín, donde a todos los poetas que elogiaron a Stalin (Éluard, Alberti, Aragon, Hernández...) se les hizo pagar un precio, y segundo con la llegada del feminismo, que al mundo hispánico no llegó en serio hasta hace quince años, y que no le perdona la violación a una mujer tamil y el abandono de su hija con hidrocefalia, al extremo de que hoy es el día en que me atrevo a afirmar, por mis continuas navegaciones en la red, que Neruda es el poeta más rechazado del mundo hispánico. Con el feminismo hay que estar hasta cuando exagera, pero borrar a Neruda y entronizar a Gloria Fuertes quizá sea algo más que una exageración.

1037


LEYENDO LA recepción crítica que recibió la obra de Stefan Zweig, me sorprende la cantidad de autores, con Arendt a la cabeza, que le reprochan su pasivismo: Zweig, te dicen, se limitó a salvarse de su tiempo en lugar de tomar partido político (¿o lo que le reprochan es que fuera europeísta y cosmopolita en lugar de enorgullecerse de su judaísmo?). Si le reprochamos esto a Zweig, igual nos cargamos a gran parte de los escritores de Occidente. Tomemos como ejemplo a Nietzsche, Rimbaud, Baudelaire, Breton, Cocteau, Bataille, Bukowski, Cioran, Pizarnik, la clase de autores que viene acompañada siempre de los adjetivos de "feroces", "malditos", "transgresores", "iconoclastas"...

Ferocius de blablabla. Unos toreros de salón es lo que eran.

Comparemos a Pablo Neruda con Friedrich Nietzsche, por ejemplo. Neruda ha quedado a los ojos de la marabunta como un poeta blando y sensiblero, aunque por supuesto era mucho más que eso (el poeta en español más grande desde Quevedo, o junto a él), o como ejemplo de canalla al 100% por violar a una mujer tamil o desentenderse de su hija Malva Marina, aquejada de hidrocefalia. Nietzsche, en cambio, ha quedado como la rebeldía permanente, como un hombre que cada día se enfrentaba a tres osos, seis leones y diez cocodrilos. La realidad fue muy distinta.

Mientras Neruda puso en riesgo su vida varias veces, en la Guerra Civil española o durante el gobierno autoritario de González Videla, y llegó a recibir una paliza de un grupo de falangistas españoles en México, además de morir con Clostridium botulinum, un veneno que le inyectó la dictadura de Pinochet, como se ha demostrado de forma reciente, Nietzsche se dedicaba a leer libros, montar a caballo, escuchar música, acudir a recitales y recorrer Europa para curarse de su mala salud. Neruda fletó un carguero, el famoso Winnipeg, que zarpó desde el puerto francés de Trompeloup y llegó a Valparaíso en septiembre de 1939, con el que consiguió salvar a 2200 refugiados que huían de la represión franquista, elegidos y supervisados personalmente por él, además de conseguir salvoconductos para escritores o destinar las ganancias de algunos de sus libros para los refugiados de la guerra de España o para las víctimas de la guerra de Vietnam. ¿Qué hizo Nietzsche desde el punto de vista social? Pues no hizo nada más que opinar o escribir cosas, si bien de otro signo: cuando era profesor en Basilea, por ejemplo, y los grupos socialistas pedían la derogación del trabajo infantil, Nietzsche dijo que de eso nada, que era bueno que los niños de las clases bajas se acostumbraran desde pequeños a trabajar para las clases altas. De Nietzsche no tenemos ni una sola prueba de que se enfrentara a nadie en toda su vida, ni siquiera a una mosca: sabemos por una carta a Overbeck que una vez se planteó retar a duelo a Wagner, a causa de que el músico estaba insinuando a sus amistades que Nietzsche era homosexual, pero aquello no fue más allá de un conato de su mente. En uno de sus libros finales, "Ecce homo", tiene la desfachatez de quejarse del mal trato que recibe por parte de su madre y su hermana, a las que llama canaille (gentuza), madre y hermana que literalmente "se encargaron de él" en los últimos años, pues sus problemas físicos aumentaban y ya estaba casi ciego. Esa era la "dinamita" de Nietzsche.

El uno, Neruda, ha quedado como símbolo de poesía azucarera y comportamiento miserable; el otro, Nietzsche, como trueno de la pluma y hombre en desobediencia permanente: así te cuentan la historia de los maestros del pasado.

jueves, 31 de julio de 2025

1015


LO QUE me divierte tristemente esa anécdota de Hitler, la que dice que el Führer no quiso casarse con Eva Braun e incluso ocultó el noviazgo para no decepcionar a las alemanas. El pájaro daba por hecho que cada alemana veía en él al hombre ideal (no sé cómo, porque tenía más carencias emocionales que yo) y quería que cada una de ellas se metiera los deditos mientras pensaba en él. Tomando de los pelos esta anécdota vuelvo a insistir en que yo, aunque soy una gran defensora de las egolatrías de los artistas, que son el humus que genera la gran obra y cuya parte negativa/vanidosa es menor de lo que se dice, porque es simple fuerza que se nos va por la boca y que solo a nosotros nos perjudica, soy en cambio una gran enemiga de las egolatrías de los gobernantes, porque los gobernantes sí que son personas pragmáticas que, para llegar hasta allí arriba, entendieron muy bien las virtudes y los defectos de la gente, a la que pueden guiar al matadero si les place. Cuando yo digo “Agarraos bien a la barandilla, porque es inevitable que me convierta en la primera moralista francesa de Madrid”, no hay que llorar ni patalear ni señalarme con el dedo como mediocres en serie que sois, porque lo mío es simple humo color de rosa dentro de un globo naranja y yo un ser al que todo el mundo, desde mi madre hasta los curas y los profesores, han tachado de “persona sin fuste”. Ahora bien, si un cabo austriaco escribe un libro donde dice que el espacio vital alemán es la Unión Soviética; si un antiguo jefe de la KGB dice antes de llegar al poder que Ucrania es rusa; si un organizador de concursos de Miss Universo dice que si él llegara al poder repatriaría a todos los inmigrantes, hay que tratar de ponerles todas las zancadillas que se puedan antes de que la líen porque, mientras un artista es básicamente un soñador o un lanzador de preguntas, un gobernante es sobre todo un ejecutor, y un gobernante absoluto un ejecutor sin límites.

martes, 29 de julio de 2025

1000


PARA MÍ solo existe un centro, la mujer, y todas sus periferias las califico en tanto se enfrentan o tratan de acercarse a ella. A los hombres se les puede agradecer los servicios prestados, por la contribución que hicieron a través de los milenios para crear la feminidad, que es el mejor invento de la historia porque es más luz, más detalle, más intensidad, más complejidad, un invento que además está casi libre de lo peor del ser humano, el silencio, la imposición, la violencia, la muerte. Cuando salía con Iratxe ese era el detalle que más me inquietaba: que ella tenía muchas más ganas de salir, de vivir experiencias intensas, de conocer gente, y se hundía en la tristeza a la mínima, cuando sentía que "se me está escapando la vida sin hacer nada". Yo admiro y estoy obsesionada y a veces trato de confundirme con el invento "mujer", pero luego reconozco que estoy a años luz de su divinidad y hasta les tengo miedo cuando se acercan a mí, porque siento que las mujeres quieren utilizarme para vivir más, para sentir más, para que llene de electricidad y decibelios sus vidas, cuando lo que yo quiero de verdad es quedarme en casa a leer a Montaigne o ver un partido del Manchester City, pues soy una persona en la que por desgracia resiste la menos-vida de los hombres.


...Y CUANDO hablo del "invento" mujer, excluyo por supuesto a mi madre o mis hermanas, como excluyo al 95% de vascas de las zonas eusquéricas, que padecen de la misma castración que los hombres, la provocada por una educación antihumana destinada a destruir tu sistema límbico. Puede salir alguna Iratxe milagrosa que consigue saltar las bardas, pero como caso único (y además Iratxe es de Basauri, que es España). Lo primero que descubres cuando viajas a una zona eusquérica es que las mujeres son hipermasculinas, más planas y más coñazo imposible, y que su conducta no excluye la violencia ni la imposición, igual que los hombres. Mientras en Madrid el patriotismo lo encabezan los hombres, en los pueblos eusquéricos son las mujeres las que llevan la antorcha del Gure: las que te insisten en fruslerías tan enormes como la importancia de ser "Basterrechea" o la necesidad de casarse con otro tedioso miembro de la tribu siempre son ellas; si las amas y las amamas desaparecieran, el error Euskadi no duraría ni cinco minutos. Cuando en Madrid todavía me preguntan que a ver cómo dejé yo Lauros, cuando vivía como un rey "rodeado de mujeres", se me llevan los demonios. Precisamente por el conocimiento que tengo de las mujeres eusquéricas yo concluí que el concepto mujer tiene que ser por fuerza un "invento", una creación cultural y no biológica, porque las mujeres eusquéricas también tienen tetas y tienen clítoris, pero da igual: ellas son la desvida, ellas no son mujeres.

lunes, 28 de julio de 2025


NUNCA HE negado que el individualismo no sea también egoísmo; lo que niego es que sea solo eso. El individualismo nace cuando te das cuenta de que los deseos standard que tienen los demás, la familia, el dinero, los amigos, la religión, la patria, son deseos dirigidos, no pensados para tu conveniencia sino para la conveniencia del grupo, de un grupo sectario (el único tipo que existe) montado en-contra-de otros grupos que te obliga a llevar una vida de animalidad estúpida (frente a la animalidad inteligente del que está solo). El individualismo es el esfuerzo que hago para racionalizar los deseos y escoger solo aquellos que me convienen, que están hechos para mí; también gracias al individualismo trato de eliminar las incertidumbres que tratan de generarme los colectivos que niego, que no son míos. Así, cuando los media anuncian "invasión" de subsaharianos en Canarias, a mí no me causan ninguna alarma, porque yo no creo en la patria; cuando se alerta de que el número de hijos por pareja está descendiendo en Europa, a mí no me importa, porque no creo en la familia ni en la blanquitud; cuando el ciclista Enric Mas termina cediendo en la montaña y el locutor se lamenta, porque piensa que va a ganar Pogačar, yo en cambio me alegro, porque soy individualista y lo que me emociona hasta las lágrimas es que gane EL MEJOR.

sábado, 26 de julio de 2025


JENNIFER LOPEZ cumplió anteayer 56 años. Cuando sale el recurrente debate de qué es Occidente y unos dicen que la democracia griega, otros que el derecho romano, otros que la religión judeocristiana, otros que la Ilustración, otros que la revolución industrial o científica, yo en cambio digo: Occidente es Jennifer Lopez. El único progreso en que creo es aquel que no aplasta a otros y la única filosofía que comparto es la que no rechaza nuestra condición de animales. Jennifer Lopez es un aumento de luz puro, que no trae consigo la oscuridad de otros: en ella la penicilina no lleva en su envés una bomba atómica. El secreto de la diva del Bronx es que, justo cuando parece que va a ser burda, se detiene; justo cuando va a ser porno, se detiene: es un animal tutelado y potenciado por una cultura sofisticadísima que integra el color, el vestido, la música, la danza y el cine.

Me viene a la cabeza ahora mismo un aforismo ruso cuyo autor no recuerdo (luego lo busco): "El ideal del ruso es casarse con una mujer rusa, pero que vaya a la moda como una occidental". Esa es la parte mejor de Occidente: nadie como ella tiene la obsesión de que una Jennifer Lopez pueda ser posible a los 56 años y, al conseguirlo, desmiente la crítica muchas veces fundada del izquierdismo o del feminismo, que señala que los criterios estéticos de belleza de tan estrechos son "imposibles": al contrario, cada vez es más común encontrarse en Occidente a hombres y mujeres que llegan a edades avanzadas y conservan la elegancia y la imantación; la propia Jlo no es ninguna beldad de medidas perfectas, sino una mujer que tuvo que luchar de joven contra los prejuicios sobre su culo, que se juzgó "demasiado prominente", y contra los que existían sobre su cuerpo incluso, pues escuché muchas veces a Deborah Ombres, en su programa de MTV, decir con mucho asquete que "Jennifer Lopez es un tapón". No es que la puertorriqueña sea guapa de fábrica, sino que inevitablemente lo es después de verla posar y actuar y hablar y cantar y bailar.

Casi todas las corrientes filosóficas y religiosas de Occidente van contra la insistencia en el físico, la moda, la fiesta, la alegría y los bailes indecentes, a los que acusan de banalidad y "corrupción de las costumbres"; para mí, en cambio, una persona sencilla, guapa, alegre y talentosa me vale por las obras completas de Heidegger.

viernes, 4 de julio de 2025


DEJÓ DICHO Freud que Nietzsche alcanzó un grado de introspección que nunca ha sido ni será alcanzado en el mundo. Me propongo demostrar en las próximas líneas que Freud dijo una tontería muy grande.

Lo esencial para alcanzar un grado de introspección considerable es no mentirse a sí mismo, lo que no sucedía en Nietzsche, que se mentía a todas horas porque nunca supo despegarse del Nietzsche ideal que pergeñó en su cabeza.

Tomemos Ecce Homo, que son las memorias del filósofo. En ese libro y en los del final Nietzsche se nos presenta como un eremita infatigable que nunca abandona su soledad irrestricta contra todos, pero cuando acudimos a los testimonios de sus amigos, ¿qué nos encontramos? Overbeck, su amigo íntimo, nos dice muy claramente que Nietzsche nunca estuvo solo, sino que le gustaba imaginarse así. Hasta se ha descubierto que incluso en sus estancias en Sils Maria participaba cada día en reuniones sociales con mujeres de la nobleza. ¿Cómo iba a estar solo un tipo que al morir nos deja seis volúmenes de correspondencia en los que sorprende la cantidad y variedad de sus amigos y conocidos?

Nietzsche nos insiste mucho en que no le importan el éxito ni la fama del presente, sino que solo busca la gloria de la posteridad: esa es otra película que trata de filmar en sus libros. Sin embargo, una vez más, su correspondencia viene a desmentirlo. En los últimos años de la vida cuerda de Nietzsche, Georg Brandes comenzó a dar un curso en Copenhague sobre el filósofo alemán. Enterado de esto Nietzsche, utilizó toda su correspondencia final para comunicar el mismo monotema: el famoso curso que Brandes estaba dando sobre "su" filosofía. No queda ni el tato entre sus amigos y conocidos que no se entere por carta de la buena nueva. ¡Menos mal que no le importaba el éxito!

Hablemos ahora de su relación con Wagner. Sabido es que Nietzsche terminó rompiendo con Wagner y que la mayoría de los estudiosos explican la ruptura por causas filosóficas, artísticas o religiosas (que también las hubo), soslayando la causa mayor, que radicó en que Wagner, sospechando que Nietzsche era homosexual, comenzó a comentarlo de forma muy miserable entre sus amistades más cercanas (llegando a decir incluso que estaba liado con Paul Ree), y hasta llegó al punto de escribirle al médico de Nietzsche, el doctor O. Eiser, insinuándole que la causa de los poblemas de salud de su paciente procedían de ahí. Cuando el autor del Zaratustra descubrió en qué tejemanejes andaba el músico con su sexualidad, montó en una cólera tan grande que hasta estuvo a punto de retarlo a duelo, como sabemos por una carta que le escribió a Overbeck. Sin embargo, a Nietzsche no le interesaba que se supieran los verdaderos motivos de su ruptura con Wagner, porque daba tanta importancia a su masculinidad que hasta se dejó crecer bigote para reforzarla, por lo que en Ecce Homo calla como una tumba en lo que se refiere a cualquier problema personal con el músico:
No sé las vivencias que otros habrán tenido con Wagner: sobre nuestro cielo no pasó jamás nube alguna. 
¿Ninguna nube? ¡Le querías retar a duelo, amigo Friedrich, una vez que puso en riesgo tu edificio macho! En Nietzsche se ve muy claro que una cosa es la persona real, a menudo frágil y dubitativa, y otra muy distinta la persona inventada, la que se imagina sólida y feroz, que es residuo de su romanticismo impenitente. Introspectivos nivel himalaya son Montaigne, Rousseau, Tsvetáyeva, Gide, Virginia Woolf, Pessoa, Sontag, Cioran o Plath, y lo son porque nos muestran una gradación emocional amplísima y no les importa bajar la guardia y mostrarnos sus fracasos, debilidades y contradicciones. El introspectivo de pata negra, cuando se pone a cavar en sí mismo, no retrocede si encuentra chatarra en lugar de oro. Nietzsche, en cambio, vivió siempre con la guardia alta, muy temeroso de descubrir la mugre de su persona, con una introspección muy limitada, al contrario de lo que pensó el señor Freud.

miércoles, 2 de julio de 2025


LA VEJEZ mala es la que te empuja a ver de forma trágica todos los acontecimientos sociales, que se te presentan ahora como una rueda inevitable de ricos y opresores machacando a pobres y oprimidos. No luches ni te rebeles, te dice esta voz cansada, porque de cualquier forma todo va a seguir más o menos igual. Llegados a este punto son de mucha ayuda los testimonios literario/filosóficos que dejaron Albert Camus y Emil Cioran, que coinciden en muchos aspectos.

Tanto Camus como Cioran consideran que la existencia es absurda y que el ser humano vive en la esquizofrenia de tratar de encontrarle un sentido a una vida que carece de él. Para los dos el suicidio es el principal problema filosófico. La diferencia entre Camus y Cioran viene en la respuesta: mientras Cioran se abandona al nihilismo, el cinismo y la contemplación artística, sobre todo la música, Camus nos ofrece una salida en las rebeliones pequeñas (Camus no creía en las grandes revoluciones porque consideraba con razón que acababan siempre con un fortalecimiento del poder del estado) y en la consideración sagrada de la dignidad de cada persona (humanismo). El mundo tiene mucho de trágico y siempre habrá poderosos y débiles, pero Camus nos invita a trabajar los márgenes para que los poderosos sean cada vez menos poderosos y menos débiles los débiles.

La postura de Cioran es de soltarse de la vida y la de Camus de abrazarse a ella y participar en sus debates y conflictos. Yo cada vez tengo más momentos Cioran y menos momentos Camus, porque me cuesta creerme cualquier grupo que no tienda a rebaño y cada vez valoro más las bondades de la pasividad, pero sigo pensando que la única manera limpia de participar es la que proponía este escritor franco-argelino.

sábado, 14 de junio de 2025


LA SACROSANTA veracidad, el cacareado temblor humano con que se escribe la obra, la necesidad sin la cual es en vano tomar el bolígrafo... estas son algunas de las grandes bobadas que repite cada poco tiempo cierta Intelligentsia de la literatura, tan enamorada de los hayques, que siguen perdurando como perduran los errores con algún relámpago de puntería.

Si fuera cierto que la verdad de la obra y la necesidad de escribirla es lo más importante, la luminaria del siglo XX sería Aleksandr Solzhenitsyn. Nadie escribió con tanta verdad y urgencia por contar la injusticia como este autor soviético, nadie untó su pluma en la tinta de tanta carne y hueso, ni llenó tantas páginas de testimonios de la vida real más cruda. El problema, ay, es que los mamotretos de Solzhenitsyn son infumables, porque se trata de un literato pésimo, con una nota muy alta como persona pero bastante peor como artista, la viva demostración de que con esos mimbres, si no vienen acompañados de otros, tampoco te garantizas la Eneida.

Con ingredientes similares o un poco más cocinados, sin embargo, Dostoyevski y Céline construyen su gloria, como lo hacen en menor o mayor medida Hemingway, Kerouac, Bukowski, el 90% de los poetas laureados o todas las cimas de la literatura confesional. En Neruda se ve muy bien cómo consigue poemas extraordinarios cuando escribe sobre conflictos políticos que le afectan, en los que incluso se le han muerto amigos, y con qué cantidad de poemas mediocres nos abruma cada vez que escribe de política con telescopio, sobre conflictos en los que ni sufre ni arde.

Yo no niego la parte de acierto de los que abogan por “ser sinceros”; lo que digo es que es solo una parte, y no la imprescindible. Podría poner el caso contrario: el de un libro, La casa de los espíritus, de Isabel Allende, que es una obra maestra mientras parece fábula, mientras parece que está novelada, y se malogra al final cuando la autora siente que debe darnos un discurso político contando su verdad y necesidad de contarla. Cuántos autores, hablo de Galdós, de Zola, de Hugo, de Gogol, de Gorki, de Beauvoir, de Bernanos, de Chesterton, de Steinbeck, de Brecht, introducen sus opiniones o sus partes de verdad en sus fábulas, y resulta que encuentras más verdad en sus mentiras que en su pretendida verdad, que no viene a cuento y que es la parte desechable de su obra. En literatura es lícito incluso el consejo contrario, el que nos dieron Flaubert, Bécquer o Mallarmé: el de que no confiáramos en el fácil arrebato de la inspiración, el de que no escribiéramos en el arrebato del momento, el de que dejáramos pasar un tiempo nuestras simas emocionales para verlas con mayor perspectiva.

La cantidad de literatura que se ha creado desde presupuestos distintos y hasta opuestos es infinita. ¿Creéis que Cervantes escribió el Quijote por una necesidad de revelar una verdad al mundo, o que así se escribieron Tristram Shandy, las Mil y una noches, el Barón de Munchausen o Cien años de soledad? Más bien pienso que a Cervantes se le ocurrió una gamberrada y a partir de ahí, llevado por su talento superior y por el mero placer de jugar, fue pariendo esa obra maestra que se nota escrita sin urgencia ni responsabilidad.

No sé cuál es la razón por la que unos escritores se crecen en la verdad sentida de la biografía y otros son mejores en la que surge de la imaginación; entiendo que habrá motivos ambientales y genéticos, además de los puramente elegidos; lo que constato es que los caminos que llevan a la gran literatura son múltiples.

La guerrilla literaria no se distingue demasiado de la del fútbol. Algunos entrenadores abogan por el fútbol ofensivo a todo trance (Cruyff, Menotti, Guardiola); otros abogan por garantizar la defensa pase lo que pase (Trapattoni, Bilardo, Mourinho), pero el entrenador que yo defiendo, el que creo que atina más veces, es el que no se entrega a fórmulas cerradas y juega dependiendo de la calidad de sus futbolistas, del rival que le toque en suerte y de la posición que ocupe en la tabla clasificatoria (Ferguson, Ancelotti, Luis Aragonés).