MUY PESIMISTA ante el Mundial de Fútbol de 2030, que se celebrará de forma compartida en Marruecos, Portugal y España, y que servirá para medir las posibilidades de la colaboración entre países o la "alianza de civilizaciones". Hasta ahora el único precedente que existe es el del Mundial 2002, que se celebró en Japón + Corea del Sur; y se prevé que el de 2026 se celebre también en tres países, Canadá + USA + México. Mi pesimismo se funda en que ya existe una polémica por el lugar donde se va a disputar la final, que se dirime entre Marruecos y España, y desde la derecha española se piden dimisiones "en el caso de que no sea el Santiago Bernabéu". Temo mucho que se produzca un boicot al Mundial entre los nacionalistas de los países que se queden sin la famosa "final", pues la palabra que nunca concibe un patriota es "compartir".