AYER VI un vídeo capcioso donde el titular afirmaba que el ego de Jennifer Lopez se había sentido incómodo al coincidir en una fiesta con Celine Dion. En los númerosos comentarios al vídeo, el 90% entraba a decir que JLO es una petardívora y que Celine Dion en cambio tiene talento, ¡talento una persona que solo sabe cantar y que el 90% de lo que tiene ya lo tenía en la tripa de su madre!
Jennifer Lopez es un pastor alemán: no es la mejor en ningún rubro pero es buena en todos ellos. Como bailarina no se puede comparar con Michael Jackson; como actriz no alcanza ni de lejos a Meryl Streep; como cantante no se acerca a Whitney Houston; como estrella televisiva no puede competir con Oprah Winfrey; como cómica se queda a kilómetros de Bill Hicks; como cuerpo no es Rachel Welch; como belleza no es Ava Gardner; como provocación tampoco es Madonna; incluso como instagramer está por detrás de las Kardashian y en la alfombra roja tiene una dura competencia con Zendaya. Sin embargo, en todas las competiciones alcanza una nota alta y por eso a mí me gusta decir, JENNIFER LOPEZ, LA DECATLETA.
Le podrás ganar en los cien metros lisos, pero luego vienen las siguientes pruebas y te deja con la lengua fuera.