miércoles, 30 de septiembre de 2026

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JUAN JOSÉ Hernández mi ídolo en el Borges de Bioy. En fecha de 1963, Borges dice una de sus racistadas, pero Hernández le para los pies:
Sábado, 12 de enero. Comen en casa Borges y Juan José Hernández. BORGES: «A diferencia de los gringos aquí o de los judíos en muchas partes, los negros de los Estados Unidos son un problema real y no ficticio. Hay algo evidente en los negros que nos rechaza. Por eso los argentinos vemos a los brasileros como macacos». Hernández: «No hay ningún parecido entre los negros y los monos. Los labios abultados son propios del hombre; los monos no tienen casi labios, la boca es como un tajo». BORGES: «Todas esas diferencias que usted señala son contraproducentes. Son muy sospechosas. Usted las señala porque piensa que hay algún parecido entre negros y monos. No se pondría a enumerar las diferencias que hay entre griegos y monos, entre la Venus de Milo y un mono». Hablamos de que hubo y ya no había negros aquí. «Qué lástima», exclama Hernández. («Este muchacho es completamente idiota», comenta después, al recordar la exclamación, Borges).
Sirva esto para desmentir a aquellos que, para blanquear el racismo de Borges, recurren al famoso "contexto". También en 1963 era una burrada muy gorda llamar "macacos" a los negros, salvo que fueras racista como Borges.