EJERCICIO PARA taller maricrónico: pedir a mis alumnos que traten de escribir lo más egovanidosamente posible y luego, una vez concluido el texto, eliminen el yo o lo alegoricen. El ejercicio está pensado para encontrar el sustrato de lo auténtico, la verdadera voz de nuestra conciencia, que suele quedar anulada por las convenciones sociales.