miércoles, 28 de octubre de 2026

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SIEMPRE QUE se produce un accidente ferroviario con víctimas, me siento solidaria con los controladores, que son los primeros acusados de las muertes. Pienso en mí: si yo fuera controladora, los accidentes se iban a multiplicar un 700%, porque soy la persona más despistada que conozco, alguien que siempre está pensando "en su película". Esta misma semana, me hallaba en Bardot bebiendo un vaso de agua y decidí salir a la calle a comprar unos ganchos adhesivos para mis hexágonos. Justo cuando iba ya por Nueva Numancia, me doy cuenta de que estoy caminando tan feliciana ¡con el vaso de agua en la mano, ya sin agua! Es solo un ejemplo. Una sola semana de controladora y ya habría causado unos cientos de muertes, pues solo me concentro para escribir este blog. Mi solidaridad infinita con los familiares del accidente en Toledo, pero también con los controladores, que a estas horas estarán destruidos, responsabilizándose de todas las muertes, cuando mantener la atención todo el tiempo no es propio de humanos, sino de robots.