LA DE USA es una civilización tan del espectáculo que cada uno de sus habitantes lo tiene interiorizado hasta en las más mínimas declaraciones públicas. Ha dicho Obama hace unos días, en un mitin de apoyo al candidato demócrata en Michigan, que criticó al ex presidente en el pasado:
Es cierto. Abdul no estaba de acuerdo con algunas de las cosas que queríamos hacer, o que mi Administración hizo cuando yo era presidente. ¿Sabéis quién más no está de acuerdo con todo lo que hago? Michelle Obama. Diría que, unas cinco veces al día, ella me dice: '¡Serás cabeza hueca! ¿Por qué haces eso?'
Contra el espectáculo está todo el mundo que presume de intelectual, pero el espectáculo solo llega cuando se deja de creer con fanatismo en la verdad, que siempre fue espartana: la performance es una desanimalización del que mira las cosas alegre y con ironía.
Cuando se vaya esta civilización, en el caso de que se vaya, y sea sustituida por la china, que es incapaz de aguantar una tontería de Mbappé, entonces tendremos tiempo de juzgar con distancia si eran tan "mala" la mirada hollywoodiense aplicada a la cotidianidad.