• • • Esponja es la piedra cuando tus ojos la miran.
• • • No le pidas rectitud a la que suspendió geometría.
• • • Antes de que tú llegaras yo no conocía de mi cuerpo su número de púas.
• • • Las estrellas de verdad son inesperadas.
• • • Mi manera de salvarme del lobo fue meterme dentro de su boca.
• • • De sobra sé el número de aros de la mujer olímpica.
• • • Con una espada en la cintura no se llega tan lejos como con la cintura sola.
• • • Nadie trata de salir del laberinto que le gusta.
• • • Nunca te perdonaré que me sorprendieras con mi despensa vacía de metáforas.
• • • Qué elegante caminas después de salir de tu aeronave.
• • • Para aplauso el silencio que no puede quitarse la mordaza.
• • • Tedioso me parecía el sol hasta que encontré uno de muchos colores.