miércoles, 8 de octubre de 2025

1398


OTRO DE sus procedimientos terroristas es el de la anécdota única y sesgada. Él mismo presumía de que una sola anécdota le bastaba para representar a un personaje o situación. Mientras Plutarco necesita docenas de anécdotas para escribir cada Vida, y nos advierte en su Alejandro y César de que va a desechar muchas famosas porque no concuerdan con la historia y psicología de los dos personajes; mientras Montaigne utiliza siete u ocho por cada propuesta que hace, Nietzsche es tan genio que con una sola anécdota le vale. ¿Que los chinos e indios comen mucho arroz? A esa dieta tan pobre se debe la expansión del budismo en Asia. ¿Que Flaubert declara que piensa sentado? Ahí queda desenmascarado, porque se debe pensar caminando. ¿Que Shakespeare crea personajes muy profundos? Eso significa que Shakespeare en verdad era Francis Bacon, porque pensamientos tan altos están vedados a un alma no aristocrática. ¿Que Platón dormía con un ejemplar de Aristófanes debajo de la almohada? Eso significa que necesitaba la inmanencia de la comedia ateniense, porque en el fondo sabía que su mundo trascendente era un timo. ¿Que Spinoza escribe su Ética demostrándola geométricamente? Eso significa que era un ser tímido y vulnerable que se escondía detrás de máscaras. Yo llamo a estas técnicas nietzcheanas por su nombre, esto es, fusilamientos...