sábado, 3 de enero de 2026

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SALVO EN la cuestión palestina soy mayormente projudía, naturalmente, entendido el pro en el sentido de que solo valoro a las mafias identitarias que muestran tolerancia a sus antis y que, por tanto, no son tan mafiosas. Sorprende entre los judíos, y habla muy bien de ellos, la cantidad de miembros que lograron vivir sin ejercer de judíos, o que a menudo se situaron contra sus creencias religiosas, algunos de tanta nombradía como Spinoza, Karl Marx, Rosa Luxemburg, Simone Weil, Sigmund Freud, Stefan Zweig, Marcel Proust, Emma Goldman o Isaac Asimov. Fueron a notificarle al celebrado físico Richard P. Feynman que su nombre iba a ser incluido entre un nutrido grupo de ganadores judíos del Nobel, a lo que contestó de inmediato: 
Estimada señorita Levitan: No sería adecuado incluirme en "ganadores judíos del premio Nobel" por varias razones, una de las cuales es que a los trece años me convertí a ideas religiosas no judías principalmente porque me di cuenta de que la historia judía que se nos estaba enseñando, la de un pueblo maravilloso y con talento rodeado de extranjeros estúpidos y malos, estaba lejos de la verdad.