domingo, 11 de enero de 2026

1835


Y QUÉ decir de la manada que se crea en el estadio de Vallecas. Parece mentira que a mí, en mis tiempos paleorrabiosos del antiguo San Mamés, me gustaran semejantes reuniones de primates. ¿Me creeréis si digo que no encontré ningún espectador al que le pareciera justa ni la más razonable decisión arbitral a favor del Mallorca, y en cambio todas las decisiones a favor del Rayo les eran siempre justísimas, incluido un dudoso penalti gracias al que el Rayo ganó el partido? Parece que en las reuniones multitudinarias, por frotación de animalidades, toda la masa cree que tiene razón en el mismo punto. Una prueba más de que la única vida posible, me refiero a vida reflexionada, es la vida aparte.