ME LLAMARÉIS cobarde, pero soy partidaria de abandonar todos los territorios donde hay brutos para fundar pequeñas comunas semovientes, una vez que he llegado a la conclusión de que la única manera de ganar a los brutos es volverse como ellos (así, por ejemplo, se derrotó a la Alemania nazi, con el mayor bombardeo sobre civiles en Dresde, con campos de concentración soviéticos o con las dos bombas atómicas, todo responsabilidad del bando aliado).
Para actuar como yo pido, sin embargo, hay que tener muy poco respeto por la historia y por el territorio. Tienes que ser capaz de decir que te dan igual tu país y tus ancestros; y tratar de conservarte como persona, que es lo único que tienes.
Ni un segundo perdería yo defendiendo Groenlandia; más bien haría mi maleta y me dedicaría a fundar Groenlandias en otro sitio. Groenlandias bonsái, naturalmente, porque la libertad es bonsái y todo lo que es de ese tamaño no interesa a los brutos.