EMMA GOLDMAN en mi club de confesionalismo suicida. Escribe en su autobiografía Viviendo mi vida sobre la primera vez que su madre la pilló masturbándose:
Una mañana, sentí que me despertaban bruscamente. Madre estaba inclinada sobre mí, agarrándome fuerte la mano derecha. Con enfado gritó: "¡Si te encuentro otra vez con la mano ahí, te doy de azotes, niña mala!".