NUEVE DE los diez equipos africanos que fueron al Mundial se clasificaron para la segunda fase. Este dato ilustra que el nivel futbolístico de África es altísimo y que la razón de su marginalidad hasta ahora se debía a que sus federaciones son pobres y no pueden untar a la tradicionalmente muy corrupta FIFA. ¿Qué única nación africana ha sido anfitriona de unos Mundiales? ¡Sudáfrica, naturalmente, la única con pasta suficiente para comprar voluntades!