SIGO PREPARANDO mi curso de literatura universal, que se titulará irónicamente LOS NUESTROS para destacar a los autores que superaron la barrera del idioma y crearon un nosotros planetario e integrador. Cuando consiga dominar el programa de edición de vídeo Da Vinci Resolve, que no se aprende en un día, comenzaré con cuatro o cinco clases de 45 minutos cada una sobre Goethe, que es el padrino del curso porque a él se debe el concepto de Weltliteratur. Os prometo que las clases serán divertidísimas, naturalmente, como se le exige a una hija de Plutarco y Diógenes Laercio.