DICE ESE consumado lector que es Fernando Savater, en un artículo publicado en The Objective hace dos semanas:
De modo que yo estaba en mi cuartito, releyendo por fin en serio La montaña mágica de Thomas Mann, que había empezado cien veces y abandonado otras tantas.
Debe ser la obra maestra más difícil de leer de todas, porque a mí me pasa lo mismo, y hasta hablé de ello en un poema.