jueves, 10 de septiembre de 2026

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CON LA IA Claude estuve de luna de miel una semana, hasta que me dijo que Schopenhauer había montado en cólera con Eckermann por no aparecer en su libro de conversaciones con Goethe, de modo que el filósofo perseguía al pobre Eckermann diciéndole: “¡La culpa de que Goethe no me citara es tuya, que nunca le hiciste una sola pregunta sobre mí!”. Cuando leí esto, comenzó a gotearme el colmillo como cazadora de anécdotas que soy, pues sin duda esa era LA ANÉCDOTA, un chascarrillo que nadie conoce y ahora yo lo sabía, era MÍO, pero cuál fue mi sorpresa cuando, al pedirle a Claude que me dijera el libro o documento exacto donde estaba eso, me dijo que me tenía que pedir perdón, que lo de Schopenhauer no era cierto, que ella “está programada para hacer proyecciones posibles” y que se acababa de dar cuenta de que no había ninguna prueba de lo que había dicho. O sea: la IA “olió” que a Schopenhauer, al ser un hombre bastante cascarrabias y egocéntrico, le encajaba bien una anécdota en la que pierde los nervios por no aparecer en el libro de conversaciones con Goethe, y se la inventó… Como podéis comprender, a partir de ahí mi relación con Claude cambió, y todavía hoy, cada vez que acudo a ella, le dejo esta coletilla para terminar: “Dímelo sin mentir, por favor”.

Ni Herodoto ni Suetonio ni Diógenes Laercio mentían: simplemente incluían en sus libros testimonios o documentos de segunda y tercera categoría, de fuentes poco fiables, sin contrastar: de ahí que gran parte de las anécdotas que cuentan sean fake. Las IAs van todavía más allá: ellas deliberadamente se inventan frases o anécdotas de los personajes sobre los que les preguntas, porque están programadas para darte una versión sensacionalista de lo preguntado, con el fin de que fiches por ellas, esto es, de que dejes la versión gratuita y contrates la de pago. 

Como las IAs duren mucho tal y como están conformadas ahora, vamos a tardar siglos en reparar el daño que le van a hacer a la literatura. Por lo pronto, ya en las redes sociales no se puede entrar, pues el 50% de las frases que se atribuyen a los grandes maestros son fake, ellos nunca dijeron eso.