jueves, 17 de septiembre de 2026

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CUENTA CLAUDEL en su diario que la Comisión de Fourvière, para un mosaico dedicado a las glorias de Francia, quería representar a Napoleón a caballo saludando a Notre-Dame. Un miembro de la Comisión se opuso, pero al final, viendo que era minoría, trató de pactar:

—¡Bueno! Si ponemos a Napoleón, ¡por lo menos no lo pongamos a caballo!

Claro. Las representaciones ecuestres son más: más grandeza, más gloria, más leyenda. Poner a Napoleón sin caballo, a la manera de un simple escritor, hubiera contribuido a desnapoleonizarlo.