LLEVO 8726 días de alta en la Seguridad Social, lo que abarca 23 años, 11 meses y un día. La de ponerme a trabajar de conserje nocturna es la gran obra maestra de mi vida, tan maestra que vivo sin ninguna preocupación la amenaza sobre una posible bancarrota del sistema de pensiones, porque supongo que en ese caso me dejarán trabajar hasta los 70 o los 75 (que un ser tan solitario como yo pueda alcanzar esas edades es algo que pone en duda la psicoterapia actual, pero veremos).
A cada persona hay que valorarla según sus límites. Yo sufrí tal soledad en los diecinueve primeros años de vida, antes de sacarme el carnet de conducir, que me reconcentré en mí misma y me nació un monólogo interior incesante, que no estoy dispuesta a cambiar por un diálogo cualquiera. Gracias a este trabajo he podido desarrollar esos límites, aunque sean unos límites de monstruo, y salvar mi vida, pues soy completamente inútil para la vida en serio, donde haya que trabajar de verdad, depender de alguien o tratar con gente...