LA LECTURA está encasillada en papeles de buena — Los antiguos sí que permitieron que la Lectura hiciera a veces el papel de mala, porque se dieron cuenta de que la que era desordenada a menudo confundía el cerebro y nublaba el juicio, o la que se practicaba en serie creaba eruditos desapasionados, sin imaginación; sabían también que unos libros llaman a otros y pueden originar el desapego por las demás gentes y problemas del mundo. A partir del siglo XX, sin embargo, la Lectura ya solo sabe hacer papeles de Heidi, de buena hasta el empalago, al punto de que es una de las actividades con mayor número de pinochos, pues quién va a negar que no practica lo que da tanto prestigio social.