....Y LO que es por mí, aplaudo a toda esa gente que permanece en la inopia, porque una cosa es que hubiera griterío y guerracivilismo entre Largo Caballero y José Antonio Primo de Rivera, el uno marxista y el otro fascista, con propuestas políticas radicalmente antagónicas, y otra muy distinta que tengamos que sufrir dos platos de crispación al día de gentes que aceptan todas ellas el sistema nacional-capitalista en el que vivimos, con ligeras variantes. No se parece ni de lejos la situación planetaria, en la que por primera vez en la historia nos estamos jugando la supervivencia como especie, con la situación nacional, donde siempre veo los mismos perros con distintos collares.