KEN RINGLE cuenta que William Faulkner, entre 1957 y 1958, fue contratado por la Universidad de Virginia para que compartiera impresiones sobre la literatura con los alumnos del campus en Charlottesville. Sin embargo, el autor de ¡Absalón, Absalón! no era muy comunicativo y sus respuestas dejaban desconcertados a los jóvenes. Veamos algunas de ellas:
ALUMNO: Señor Faulkner, en su cuento «El oso», ¿considera al oso un símbolo positivo de la naturaleza, un símbolo negativo de la naturaleza, o un símbolo tanto positivo como negativo, como la ballena blanca de Moby Dick?FAULKNER: Oh, esa es solo una historia sobre un oso.ALUMNO: Señor Faulkner, ¿cómo empieza una novela? ¿Cómo sabe siquiera sobre qué quiere escribir?FAULKNER: Chico, tienes que escribir porque no puedes no escribir. Tienes que dejarte llevar por lo que llevas dentro.ALUMNO: Señor Faulkner, en su libro Mientras agonizo, la mayoría de los personajes son bastante reprensibles socialmente. La única con algo de sensibilidad o nobleza es Addie Bundren, la maestra. Sin embargo, la hace casarse con Anse Bundren, sin duda el tipo más horrible de todos. ¿Cómo puede justificar eso?FAULKNER: Hijo mío, ¿nunca has oído la historia de la hermosa mariposa? ¿Que revoloteaba de flor en flor? ¿Y que finalmente se posó en un excremento de caballo?