SOBRE EL sorprendente trato amistoso que dio ayer Trump a su hasta ayer enemigo número uno Mamdani, a quien llamó comunista y amenazó con deportar, el lector que firma como GuyMontag dice en WaPo:
Los rápidos y contradictorios cambios de opinión de Trump no son indicios de una reconsideración reflexiva, sino el sello distintivo de una mentalidad profundamente inestable. No se rige por principios, sino por impulsos e intereses personales inmediatos. En un momento Mamdani es un "comunista" y al siguiente, un "gran alcalde": esto no es diplomacia, sino el comportamiento de un hombre completamente desvinculado de la realidad.Opera como una veleta humana, pero una que se deja llevar por los vientos de la adulación, la utilidad y la venganza personal, más que por una ideología coherente. Esto lo vuelve profundamente poco fiable y peligroso. Es como los lapsus de memoria de un paciente con Alzheimer: no hay una versión fija de los hechos, ni una base sólida de verdad, solo una narrativa en constante cambio diseñada para satisfacer la necesidad inmediata del momento. Esto no es solo oportunismo político; es una incapacidad fundamental para la fidelidad a los hechos, a las personas o a cualquier causa que no sea su propio engrandecimiento.