ASÍ DE lírica responde Natalia a Alfonso Gardi en la entrevista que le hicieron en Canal Red:
La ciudad está diseñada como una especie de red de acueductos por donde este agua debe circular. Y todas más o menos nos comportamos de forma acorde con cómo la ciudad ha sido diseñada. Excepto cuando de repente dejamos de hacerlo. Por ejemplo, cuando montamos una fiesta. Las fiestas son una forma de desborde. Pero, desde luego, las manifestaciones también lo son. Hay una cierta regulación de cómo una persona o un grupo de personas se pueden manifestar en las ciudades, hay unos códigos, que normalmente se respetan, pero a veces dejan de respetarse. Ahí es que aparece la turbulencia. El agua de repente se comporta de una forma extraña y va tomando fuerza y fuerza, y esas son las mareas ciudadanas, eso es el tsunami feminista, por ejemplo. Es una fuerza destructiva, destructiva y violenta, contra lo sólido, contra esas estructuras, contra ese estado que intenta dominarla y domeñarla. Esa sería la metáfora. Pero en realidad es algo muy plástico y muy real. Es que básicamente una multitud en la calle se comporta en buena medida como lo hace el agua. Esa violencia de la que se le acusa, es una violencia contra lo sólido.