ME LLEGA a mi Instagram otra larga y bien escrita crítica a mis Conticinios: me dice un tipo de 63 años, con libros publicados, que le han gustado bastante, y para ejemplificarlo me cuenta que dejó por un momento las Radiaciones de Jünger para leer al completo mi fragmentarium. Me añade, eso sí, que mis opiniones sobre música, donde celebro a Freddie Mercury y Julio Iglesias, dejan mucho que desear e ilustran que no debo ser muy melómana, a la vez que rebate mi afirmación de que los conciertos de rock en directo sean peores que en el disco (él piensa justo lo contrario). He recogido cable porque es la pura verdad: en cuestiones de música soy ignorante cum laude. Es uno de los problemas endémicos del fragmento, que invita a hablar de cualquier asunto a escala aficionado. Para el segundo volumen igual me limito a los terrenos donde mis errores están más trabajados: soledad, travesti, pajas, deporte, literatura y lucha contra el nosotrismo.