EL LEGENDARIO jugador céltico Larry Bird también fue entrenador de los Indiana Pacers, a los que solo dirigió durante tres años porque sostenía que a partir de esa estancia el discurso del entrenador se vuelve obsoleto y los jugadores dejan de escucharlo. Tenía gran parte de razón, pero no toda, porque el entrenador premium aprende a superar ese obstáculo y consigue un discurso más duradero (Phil Jackson, Gregg Popovich, Alex Ferguson).