martes, 10 de febrero de 2026

1927


EN LAS últimas elecciones en Aragón sucedió un hecho aparentemente extraño, y es que VOX defendía el trasvase del agua del Ebro y los partidos de izquierda no. Lo extraño radicaba en presenciar que era el partido de ultraderecha el que defendía la ilustración y en cambio las izquierdas se acogían al nosotrismo. 

De esto he hablado ya otras veces: el nacionalismo es un universalismo truncado. El nacionalista es muy capaz de pensar humanamente hacia dentro, pero suspende el humanismo hacia fuera; de la misma forma operan el nacionalismo vasco y el catalán.

Solo existe un nosotros natural y bueno, dice el nacionalista, y es el mío. Si un aragonés tiene más agua que un murciano, es justo que acceda a compartirla, porque todos somos españoles. Si, en cambio, es Marruecos la que nos pide algo...