miércoles, 11 de febrero de 2026

1933


ESTOY RADICALMENTE en contra de crear un frente popular de izquierdas para luchar contra la ultraderecha. Quien tenga pasión por lo político debería buscarse grupitos de cincuenta o cien personas como mucho, con sensibilidades e ideas similares, y crear minisociedades en comuna, sin recurrir al colonialismo de las mentes. Vengo diciendo que la democracia representativa tal como está montada, donde basta con obtener el 51% de los votos (con la ley D’Hondt todavía menos) para imponer tu programa al 100% de la población, es una agresión absoluta de la parte más grande de la manada y lo contrario que entiendo yo por democracia. Si además llegamos a una sociedad de dos bandos, los dos irreconciliables, que se la juegan al todo o a la nada en unas elecciones, se pone la simiente para una nueva guerra civil.