lunes, 18 de mayo de 2026

2108


MBAPPÉ ESTÁ en su momento Maradona: me refiero al año 86, cuando mucha gente empezaba a cansarse de las asimetrías del crack argentino, cuya consistencia generaba sospechas: recordemos que Núñez, el presidente del Barcelona, decidió venderlo al Nápoles cuando el nombre del pelusa salió en la detención de unos narcotraficantes. En aquel año, todavía todos consideraban a Michel Platini como el mejor jugador del mundo, pero lo que sucedió a partir de ahí ya es historia. Mbappé está en la misma encrucijada: nadie discute su calidad ni el número de goles, pero sí su capacidad para hacer campeones a sus equipos. De lo que haga en el Mundial de USA va a depender que empecemos a considerarlo en la mesa de Messi y Cristiano..., o que nos resignemos a colocarlo como otro Ronaldinho u otro Neymar.