lunes, 1 de junio de 2026

2115


EL ESCANDALAZO de vida que llevo, en la que no pego golpe y encima he cumplido ya 23 años cotizados a pleno disfrute, pues vivo sola y dedicada a la pasión de la literatura, se funda también en la bondad de mis horarios de metro, que solo utilizo por la noche y muy de mañana, con tan poca gente que siempre puedo ir sentada. He pensado esto justo esta semana, cuando he debido cogerlo dos veces durante el día y me he dado cuenta de su delírium tremens: hay que ver lo que baja la calidad de vida de una persona según deba coger el metro en un horario o en otro.