lunes, 1 de junio de 2026

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EL PROBLEMA de origen del fútbol es que no es un deporte, sino gamberrismo macho disfrazado de juego que ha entrado en crisis a medida que el balón se ha hecho más manejable (antes era muy duro y pesado), el césped ha mejorado hasta convertirse en alfombra (antes se jugaba en patatales) y han aparecido portentos como Pelé, Maradona o Messi que lo han elevado a categoría de arte. El gen gamberro y gentucista, sin embargo, todavía subsiste en las gradas; de ahí que vea con mucho escepticismo los intentos de erradicar el racismo, el fascismo o la homofobia, que no son como se cree casos aislados sino la parte constitutiva de este deporte, una de las principales razones de que se haya convertido en el más popular del mundo.